sábado, 27 de junio de 2020

Dos textos

También llueve en sábado 

Es una lástima que no sea capaz de usar mis noches de insomnio para ser feliz, la misma lástima que provoca ser heridos por gente que no conocemos, en lugar de no conocer gente que nos va a herir. ¿No es jodido el punto de la noche en el que uno se entera que va a quedarse despierto a pensar en todas las cosas que, ya no digamos "nos salieron mal" sino que buenas o malas, no van a regresar nunca? 

¿Puedo confesar algo? Siempre creí que los sábados no llovía y que si la gente quería irse nunca la iba a extrañar. 

Se hizo de noche 

Yo sólo pienso en tu cuerpo 
en el vaivén de tu cuerpo
en la indecisión de irse o venir,
pienso en tu cuerpo
en los moretes de tu cuerpo 
y en mi boca desesperada buscando por tu vida. 
Ya no voy de la vergüenza
de ser mujer pura sangre libre en praderas 
de ser mujer ríos de dulce espeso
mujer huracán a quién agradeces 
tímpanos y espalda herida.

Se hace de noche y yo sólo pienso en tu cuerpo 
en el olor de tu cuerpo 
en el olor de amor entregado 
en la adherencia de tu piel a la mía
en el uno que somos amándonos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario